Una de las preguntas que más recibo no es sobre el patrón sino sobre el tejido. ¿Qué tela uso para esto? ¿Sirve este tejido para ese patrón? ¿Por qué me ha quedado tan diferente a la foto del libro? La respuesta casi siempre tiene que ver con el tejido, no con el patrón ni con la costura.
El tejido determina la mitad del resultado. Un patrón de falda circular en viscosa cae en pliegues suaves y fluye con el movimiento. El mismo patrón en denim queda rígido, los pliegues se aplantan y la falda parece un globo. No hay nada malo en el patrón ni en la costura: el problema está en que el denim no tiene la caída que ese diseño necesita.
Aprender a elegir el tejido correcto para cada prenda no requiere ser experta en textiles. Requiere entender tres cosas: la caída, el peso y la elasticidad.
La caída: cómo el tejido se comporta colgando
La caída es la cualidad más importante del tejido para el patronaje y la más difícil de evaluar sin tenerlo en la mano. Es cómo el tejido se comporta cuando no está sujeto: si fluye, si se dobla, si mantiene la forma.
Un tejido con buena caída —viscosa, seda, jersey fino, satén— cuelga en pliegues suaves y sigue las curvas del cuerpo. Es el tejido ideal para faldas con vuelo, vestidos fluidos, blusas románticas. Un tejido con cuerpo —algodón grueso, lino, lana entretejida, denim— mantiene la forma que le das y no se dobla solo. Es el tejido ideal para chaquetas estructuradas, pantalones de sastre, faldas rectas.
La forma más rápida de evaluar la caída es la prueba de la mano: sujeta el tejido por un extremo y deja que cuelgue. Si forma pliegues suaves y fluye, tiene caída. Si se queda en ángulo o casi plano, tiene cuerpo. Compara esa caída con lo que necesita tu prenda.
Caída y patrón: la combinación correcta
Los patrones están diseñados pensando en un tipo de tejido. Una falda con godets está diseñada para que los godets queden abiertos y fluyan: necesita caída. Si usas un tejido con cuerpo, los godets no van a abrirse y la falda quedará abultada. Un pantalón de sastre está diseñado para mantener la línea de la pernera y la planchada del pliegue: necesita cuerpo. Si usas viscosa, la pernera caerá blanda y el pliegue desaparecerá al primer uso.
El peso: gramos por metro cuadrado
El peso del tejido —que se mide en gramos por metro cuadrado (g/m²)— determina cuánto cuerpo y estructura tiene la prenda. Un tejido de 100 g/m² es muy fino y transparente. Uno de 200 g/m² es un peso medio, típico de blusas y vestidos. Uno de 350 g/m² es un peso de chaqueta o pantalón de sastre.
El peso afecta principalmente a dos cosas: cuánto marca el cuerpo la prenda (los tejidos finos marcan más que los pesados) y cuánto aguanta la prenda en el tiempo sin deformarse (los tejidos pesados son más estables, los finos se estiran y deforman con el uso).
El tejido determina la mitad del resultado. El mismo patrón en viscosa y en denim son dos prendas completamente distintas, aunque las costuras sean idénticas.
La elasticidad: plano o de punto
La diferencia entre tejido plano y tejido de punto es fundamental para el patronaje. Los tejidos planos (algodón, lino, seda, lana tejida) no tienen elasticidad horizontal: si el patrón dice 40 cm de ancho, la prenda tiene 40 cm de ancho. Los tejidos de punto (jersey, rib, interlock) se estiran: si el patrón dice 40 cm pero el tejido tiene un 30% de elasticidad, la prenda resultante puede medir solo 30 cm en uso.
Los patrones estándar están diseñados para tejidos planos. Si usas un tejido de punto con un patrón de tejido plano, la prenda quedará grande porque el patrón incluye holgura de movimiento que el tejido de punto no necesita. Para tejidos elásticos necesitas un patrón diseñado específicamente para ese tipo de tejido, con medidas reducidas para compensar el estiramiento.
Cómo medir la elasticidad
Toma un trozo de tejido y estíralo horizontalmente durante tres o cuatro segundos. Si no se estira en absoluto, es plano. Si se estira y vuelve exactamente a su tamaño, tiene buena recuperación (ideal para prendas ajustadas). Si se estira pero no vuelve del todo, tiene mala recuperación (se va deformando con el uso).
Tejidos recomendados por tipo de prenda
Como referencia práctica, estos son los tejidos que funcionan mejor para los tipos de prendas más comunes:
Falda recta o lápiz: gabardina, lana fría, crepé. Necesita cuerpo para mantener la línea y no abrirse al caminar.
Falda con vuelo o circular: viscosa, georgette, satén, seda. Necesita caída para que los pliegues fluyan.
Pantalón de sastre: gabardina de lana, crepé de lana, mezcla lana-poliéster. Necesita cuerpo para mantener la forma y soportar el planchado.
Blusa o camisa: popelín de algodón, batista, voile, viscosa. El peso depende de si la blusa es estructurada (popelín) o fluida (viscosa).
Vestido de noche: satén, georgette, crepé de seda, tul. La elección depende de si el diseño es fluido (satén, georgette) o estructurado (tul, brocado).
Chaqueta o abrigo: lana, tweed, paño. Necesita peso y cuerpo para mantener la estructura. Siempre con forro para facilitar el movimiento.
Lo que debes saber antes de comprar
Antes de ir a la mercería o de comprar tejido online, hazte estas tres preguntas: ¿Qué tipo de prenda es —estructurada o fluida? ¿El patrón está diseñado para tejido plano o de punto? ¿Qué comportamiento quiero en uso —que caiga, que se mantenga, que se ajuste al cuerpo?
Y cuando tengas el tejido en la mano antes de comprar, haz siempre la prueba de la mano: sostenlo, estíralo, estrújalo. El tejido te dice cómo va a comportarse antes de que cortes una sola pieza.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la caída del tejido y por qué importa en patronaje?
La caída es cómo el tejido cuelga cuando no está sujeto. Un tejido con buena caída fluye siguiendo las curvas del cuerpo. Un tejido con poca caída mantiene la forma que le das. Una falda circular necesita un tejido con caída para que los pliegues fluyan. Una chaqueta estructurada necesita un tejido con cuerpo que mantenga la forma. El mismo patrón en dos tejidos con caída diferente producirá dos prendas completamente distintas.
¿Puedo usar tejido elástico con patrones de costura normales?
Depende del patrón. Los patrones diseñados para tejidos planos no funcionan bien con tejidos elásticos: la prenda quedará grande porque el patrón no tiene holgura negativa. Si quieres usar un tejido elástico, necesitas un patrón diseñado específicamente para ese tipo de tejido, o reducir el ancho del patrón en función del porcentaje de elasticidad del tejido.
¿Cómo sé si un tejido es adecuado para mi patrón?
La forma más fiable es la prueba de la mano: sostén el tejido por un extremo y deja que cuelgue. Si cae en pliegues suaves, tiene buena caída. Si se mantiene rígido o se dobla en ángulo, tiene cuerpo. Compara esa caída con lo que necesita tu prenda. También puedes apretar un trozo con la mano y soltarlo: si se arruga mucho y no se recupera, el tejido va a arrugarse constantemente en uso.
¿Qué tejido uso para una falda de vuelo?
Para una falda circular o con mucho vuelo, el tejido ideal tiene buena caída y poco cuerpo: viscosa, seda, georgette o jersey fino. Estos tejidos siguen el movimiento del cuerpo y crean los pliegues fluidos que caracterizan a las faldas de vuelo. Evita el algodón grueso, el denim o el tejido con apresto: se quedan rígidos y el vuelo parece forzado en lugar de fluir.
¿Tengo que lavar el tejido antes de cortarlo?
Sí, siempre. Los tejidos naturales como el algodón y el lino encogen al primer lavado, a veces hasta un diez por ciento. Si cortas y coses antes de lavar, la prenda terminada va a encoger en el primer lavado y quedará pequeña. Lava y seca el tejido con las mismas condiciones que vas a usar después en el mantenimiento de la prenda, y déjalo reposar plano o colgado antes de cortar.
Cuando construyo un patrón a medida, indico en el archivo qué tipo de tejido está pensado para ese diseño y qué alternativas funcionan. Escríbeme con tus medidas y la prenda que tienes en mente y te acompaño desde el patrón hasta la elección del tejido.